Marx defendió a Epicuro como desafio contra todo el peso opresor que el Hombre puede sentir. "sin que los rayos le aterrasen, ni los gruñidos de los dioses, ni la sorda cólera del cielo".
Me parece maravillosa y aplicable a muchas facetas del pensamiento y de las actitudes cotidianas la definición de : "no es ateo el que desprecia a los dioses del vulgo, sino quien abraza las ideas del vulgo acerca de los dioses".
Por ende, debía hacer de Prometeo es dios bueno y víctima de todos los demás dioses -sociedad-
que muestra la parte más intrínseca del humano: su rebeldía ante situaciones amorales.
Declarar la guerra, y guerra abierta, a todos los intentos de explotar en cada uno de nosotros el miedo paralizante.
Demócrito acepta el mandato de los dioses, tal vez, agotado el hombre en su propia lucha interior y ante la imposibilidad de modificar ni un ápice las actitudes, ni abrir una brecha de luz en las mentes, quede sólo su recurso, la aceptación.
Habría que seguir discutiendolo.
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