miércoles, 9 de diciembre de 2009

Marx defendió a Epicuro como desafio contra todo el peso opresor que el Hombre puede sentir. "sin que los rayos le aterrasen, ni los gruñidos de los dioses, ni la sorda cólera del cielo".
Me parece maravillosa y aplicable a muchas facetas del pensamiento y de las actitudes cotidianas la definición de : "no es ateo el que desprecia a los dioses del vulgo, sino quien abraza las ideas del vulgo acerca de los dioses".
Por ende, debía hacer de Prometeo es dios bueno y víctima de todos los demás dioses -sociedad-
que muestra la parte más intrínseca del humano: su rebeldía ante situaciones amorales.
Declarar la guerra, y guerra abierta, a todos los intentos de explotar en cada uno de nosotros el miedo paralizante.
Demócrito acepta el mandato de los dioses, tal vez, agotado el hombre en su propia lucha interior y ante la imposibilidad de modificar ni un ápice las actitudes, ni abrir una brecha de luz en las mentes, quede sólo su recurso, la aceptación.
Habría que seguir discutiendolo.

domingo, 6 de septiembre de 2009

después de corroborar que también lo hacía Cathy

sy mujer, encendió su portátil y escribió:
"I was waiting for Claudia at the hotel"...
En cierto modo me había estado esperando toda su vida sin saberlo. Aunque eso lo tenía claro... (Andrés Trapiello) Los confines

lunes, 24 de agosto de 2009

el mono sabio

lo que decía el buen Demócrito su filosofía estaba inspirada por la necesidad de conjugar la permanencia del ser con la explicación del cambio, adoptando una solución estructuralmente idéntica: lo que llamamos generación y corrupción no es más que mezcla y separación de los elementos originarios, que poseen las características de inmutabilidad y eternidad del ser parmenídeo. Estos elementos originarios serán concebidos como entidades materiales, infinitamente pequeñas y, por lo tanto, imperceptibles para los sentidos, y de carácter estrictamente cuantitativo, a los que Demócrito llamará átomos (término griego que significa "indivisibles" ) por su cualidad de ser partículas indivisibles.
Y cuánto nos hemos equivocado y durante cuánto tiempo